La importancia de utilizar fotoprotector


¡¡Recuerda que también debes utilizar fotoprotector, o buscar una crema hidratante con fotoprotector para el invierno!!

Si bien es cierto que un gran porcentaje de mujeres hemos tomado conciencia en cuanto a los daños que puede ocasionar la exposición al sol y preferimos tomar precauciones, antes que lucir un perjudicial bronceado, aún existen otras que lo hacen con muy pocas reservas. Lo cierto es que todas nosotras debemos protegernos para evitar que los rayos UVB nos quemen y los UVA envejezcan nuestra piel.



Gracias a los consejos de expertos dermatólogos, que en esta oportunidad compartimos contigo, vamos a descubrir cuáles son los factores más importantes que debemos tener en cuenta para elegir los productos solares de acuerdo a nuestra piel.



Mientras que las mujeres de cutis blanco y rubias pertenecen al fototipo que siempre se quema y no se broncea nunca las de piel morena se broncean con facilidad y casi nunca se queman.



Las que pertenecen al primer grupo están más expuestas a padecer a corto plazo: quemaduras, dermatitis, fotosensibilidad, mientras que todas somos susceptibles a padecer a mediano y/o largo plazo fotoenvejecimiento, meanoma, cáncer y alteración del sistema inmune. Con estas razones la manera más inteligente de tomar el sol es con fotoprotección.



Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cáncer de piel es el más frecuente, por lo tanto, es recomendable que cada verano, antes de exponernos a tomar el sol, examinemos nuestros lunares y las manchas pigmentadas con la regla de ABCDE: Asimetría, Bordes irregulares, Color mixto, Diámetro superior a 6 mm. y Evolución o mutación. Igualmente si notamos que una de nuestras lesiones pigmentadas es distinta al resto de lunares que tenemos, debemos acudir de inmediato a un dermatólogo.



Ya conocidos los perjuicios del sol para nuestra piel sin la protección debida, debes elegir los protectores solares teniendo en cuenta tres aspectos: que proteja frente a las radiaciones ultravioleta UVA y UVB, ya que ambas conjuntamente, atacan el ADN celular y alteran el sistema inmunitario, lo que puede causar formación de células cancerígenas; que tenga un índice de protección (SPF) de acuerdo a nuestro fototipo; que contenga agentes antioxidantes (vitaminas C y E) ya que ayudan a neutralizar los radicales libres.



Dentro de los fotoprotectores existen cuatro categorías de protección: baja (SPF 6-8-10), media (15-20-25), alta (SPF 30-50) y muy alta (SPF 50+). Para determinar cuál es el fotoprotector que se ajusta a nuestras necesidades es recomendable seguir las indicaciones del dermatólogo, así garantizarás una adecuada protección para tu piel.





Fuente: Revista Glamour
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